martes, 8 de noviembre de 2011

Soño liberdade.
Quero liberdade.
Teño dereito á liberdade.
Esixo liberdade.
Pido liberdade.
Perdo liberdade.
E soño.
E penso.
E pido.
E perdo.
 E non hai máis ca
NADA
ao outro lado do muro
E volve unha e outra vez á rutina doutro día morno, tépedo e canso.
E foxe dos sentidos que che alertan da dor e do fume. Ignora o ruído, imaxina a música.
Todo o que hai está dentro, nada existe fóra da realidade.
Somos tal e como somos
Pensamos como pensamos.
Existimos como existimos, non doutra maneira.
Non podes cambiar a túa percepción, a túa percepción pode cambiarte.
Durme baixo un teito opaco.
Non coñezas nada senón a ti mesmo, e nin sequera a ti mesmo te coñezas, pois poderías odiarte demasiado como para seguir vivindo coa túa persoa.
Non saias do camiño, pois ser distinto doe demasiado. Non soportarás os xuízos. Non te convencerás a ti mesmo.
Volve ao rabaño.
E volve outra vez á rutina doutro día morno, tépedo e canso.

lunes, 17 de octubre de 2011

Reloj

Odio el grito del reloj colgado en la pared.
Ese tictac quejumbroso que perfora el oído, sin descanso, golpe tras golpe.
Las agujas giran impasibles al controlado compás de un engranaje.
Pasividad infinita que me recuerda al mundo.



jueves, 21 de abril de 2011

Aquí.


Aquí en la oscuridad
me siento protegida
de la luz que me muestra
todo lo que no he querido ser.
Me olvido de mi cuerpo
mi alma es mucho más hermosa
y aún lo pienso más ahora
que ya no la puedo ver.
Sólo siento este silencio
dentro, en lo más profundo
de éste, mi pequeño mundo
que comienza a renacer.
Serena constancia pura
de dulce tranquilidad
hoy te tengo aquí conmigo
dime ahora que no te irás.

viernes, 13 de agosto de 2010

miércoles, 9 de junio de 2010

Hundida en el fuego de mis contradicciones no soy mas que un punto oscuro en la inmensidad del pensamiento.
Luchando entre dos espadas, desarmada, sabiendo que una de las dos terminará por herirme. En mi soledad, escondidas las lágrimas, escondidas las palabras nocivas de un amor frustrado por la prohibición, por el desengaño; no dejan que las veas, no quieren que las veas para evitar tu miedo, tu confusión...
Confusión maldita de un río
desbocado que arrastra,
arrastra sin piedad
la cordura más sana
Sufriendo en silencio, tapando mi cara tras una falsa sonrisa. No importa, no lo notas, eres feliz sin mí. No importa. Seguiré esperando hasta que mi carne se separe de mis huesos. No me importa seguir. No me importa continuar. No tiene importancia que siga viviendo o no si de todas formas nunca estarás a mi lado, haciendo que mi vida sea necesaria, dándome la tarea de conservar tu alegría. Pero ya tienes a alguien para eso. He llegado demasiado tarde. No luché a tiempo, no protegí el territorio de mis sentimientos y ahora no soy más que un cuerpo vacío que espera, y espera, y espera, y espera...
La soledad se nota menos cuando no hay nadie alrededor aislando lo poco que queda de autoestima, de risa, de alegría. Se nota menos la tristeza cuando el silencio la acalla, despacio, en un diminuendo infinito que sublima el pensamiento en el más etéreo de los gases, el más sutil de los aromas.
Tan agridulce, tan dolorosa es la soledad que hace daño sólo con mirarla.
Palabras huecas de un eco lejano que viene del otro lado del espejo castigan al recordar el sufrimiento.